El general Casinello a Tarradellas: “Soy catalán”

Por José A. Martínez Soler

En el pasillo, al terminar su conferencia sobre “Tarradellas“, el teniente general Andrés Casinello nos contó anteayer una anécdota simpática para los almerienses transterrados:

-“Después de muchas horas de conversación, le dije a Tarradellas, en su casa de Saint Martin Le Beau, el 26 de noviembre de 1976, que yo también era catalán”.

-“¿De donde”, me preguntó el presidente de la Generalitat catalana en el exilio, seguramente sorprendido por mi acento.

-“De Almería, le respondí”

“En ese momento, Tarradellas estalló en una sonora y larga carcajada. Puedo decir que se descojonaba de risa. A partir de ahí, la conversación fue más fluida. La misión que me había encomendado el presidente Adolfo Suárez llegó a buen fin. El honorable era, desde luego, un gran señor”.

En ese momento recordamos otra anécdota ocurrida diez años antes.  Yo estudiaba entonces Económicas y Periodismo en Barcelona (hacia 1966-67) y el Papa tenía que nombar un obispo o arzobispo para la capital catalana. No se si aún tenía Franco el privilegio de proponer al Papa una terna de candidatos para los obispados.  El caso es que una mañana apareció una pintada enorme en una pared cerca de la catedral que decía:

“Volem bisbe catala”. (Queremos un obispo catalán)

A la mañana siguiente, apareció otra gran pintada debajo de la anterior que decía:

“Como somos mayoría, lo queremos de Almería”

En el pasillo del CEU, y en el lenguaje cuartelero de nuestro ilustrado general, los almerienses (con perdón) también nos descojonamos de risa.

Enrique Vázquez, Antonio Cantón, Andrés Casinello, José A. Martínez Soler y Juan Luis García. Todos almerienses.

Enrique Vázquez, Antonio Cantón, Andrés Casinello, José A. Martínez Soler y Juan Luis García. Todos almerienses.

¿Reflexión? Donde dije digo digo Diego

Por José A. Martínez Soler

Llevo años criticando, por pueril, la existencia de la Jornada de Reflexión, previa a las elecciones. Sin embargo, esta vez me ha servido. Y estoy dispuesto a rectificar.

La suspensión de la campaña electoral en la Jornada de Reflexión siempre me pareció una medida paternalista, que trataba a los potenciales votantes como menores de edad y les protegía de las influencias “malignas” de última hora. También pretendía ahuyentar posibles brotes violentos entre votantes contrarios a pie de urna.

Por todo eso, estuve en contra de tal Jornada. Muchos países democráticos no la tienen. Pero, mira por donde, en esta ocasión me ha servido para estudiar, analizar y reflexionar sobre el sentido del voto que había decidido hace un par de días y anunciado precipitadamente -ahora lo veo más claro- por Facebook.

Mantengo mi decisión, largamente meditada y sufrida, de votar contra el bipartidismo. Ni el PP ni el PSOE tendrán mi voto por ahora. Pero, en plena Jornada de Reflexión, he decidido no votar lo que anuncié hace un par de días y, por tanto, mañana cambiaré el sentido de mi voto. Así pues, “donde dije digo digo Diego”. Y lamento los daños colaterales de mi decisión.

Mantendré mi voto secreto de izquierdas hasta que las actuaciones (no las palabras) del PSOE me convenzan de volver a votarles como hice durante casi toda mi vida.

Algunas de las reacciones inmediatas en Facebook:

 

 

 

 

Mi voto (no sin dolor), contra el bipartidismo

(Por José A. Martínez Soler)

La Voz de Almería ha publicado hoy la polémica sobre mi cambio de voto (lo dije ayer en Facebook) y a partir de ahí, como decimos en mi tierra, “¡vaya follaero!”. Me llamaron de la cadena SER y varios amigos (que aún me mantienen el saludo) me dijeron que esas cosas se hacen pero no se dicen…

Pagina de La Voz de Almería de hoy (23-mayo-2014)

Pagina de La Voz de Almería de hoy (23-mayo-2014)

Mi compadre comprende que esta vez no vote al PSOE (“Si tu padre levantara la cabeza”, me dice). También me dice que tenía que haber reaccionado mucho antes contra la corrupción de los grandes partidos. Pero antes no estaba jubilado y, por tanto, no tenía tanta libertad para decir lo que pienso o lo que voto. Ahora estoy jubilado, tengo los niños criados y la casa pagada y mis palabras o mis actos no causan daño al diario 20 minutos para el que trabajé desde hace 14 años.

Los de la cadena SER de Almería: “¡Vaya pollico que has montado”, me dicen.  Les cuento que he decidido no votar esta vez al PSOE (al que voté casi siempre) por puro cabreo. Nunca milité en ningún partido político, pero comparto los ideales del PSOE y fui simpatizante suyo desde siempre. Lo que ya no puedo compartir son sus prácticas corruptas o el silencio de los militantes y líderes honrados (que los hay y muchos) que prefieren mirar para otro lado o no se enteran de lo que pasa en su partido, convertido en simple agencia de colocación de partidarios o parientes.

Ya se que el PP es más corrupto que el PSOE, pero eso no me vale. Los dos grandes (con su defensa acérrima de las listas cerradas, la opacidad de sus cuentas, su nepotismo exagerado, su financiación sucia, etc.) están bastante podridos. En el PP, mucho más. Ahí están los “sobrecogedores” de Bárcenas. Eso era y es lo nomal. La derecha roba por millones y PSOE lo hace por migajas cutres. Pero al PSOE no le consiento que robe ni un adarme. Lo que me preocupa es que quienes comparten conmigo los ideales de solidaridad y de justicia del PSOE convivan con la corrupción cutre de su partido o no se enteren.

No me cambio de chaqueta. Mi chaqueta es y seguirá siendo socialdemócrata. Así lo he mamado de mis padres y compartido con mis mejores amigos. Si el PSOE mantiene sus ideales, se reforma y limpia su mierda, volveré a votarle encantado. Pero esta vez, ya no puedo votarle, como hice antes, tapándome la nariz. ¿Qué hacer ahora que soy más libre que antes?

Primero, para castigar al bipartidismo corrupto, tomé la decisión de no votar a nadie. Luego me dio pena desperdiciar mi voto, después de haber pasado media vida sin poder votar durante la Dictadura. Y, no sin dolor, me puese a buscar donde depositar mi voto, como el que va de compras.

Tengo amigos del PCE en Izquierda Unida a los que siempre agradecí su lucha antifranquista y con los que hicimos la Junta Democrática y tantas acciones clandestinas contra la Dictadura. Pero ahora veo a IU muy confundida. Como en tiempos de la pinza de Anguita y Aznar contra Felipe González. En Andalucía apoyan a PSOE y en Extremadura apoyan al PP.  Los descarté en el mismo paquete de los dos grandes.

Me hubiera gustado dar mi voto a los herederos de los indignados de 15-M (Equo, Podemos, etc.), a quienes tanto animó el maestro José Luis Sampedro. Me gustan sus dosis de utopía que tanto echo de menos en el PSOE. Pero aún los veo pequeños, nada concretos y poco eficaces. Recuerdo que mI hijo menor me decía, al volver de pernoctar en la Puerta del Sol, que “iban contra todo”.

-“¿Podrías ser algo más concreto?, le pregunté. Y él me insistió: “¡Contra todo, Papá, contra todo!”. Poco después, sin empleo, emigró lejos de España.

Entre mis admirados José Luis Sampedro y Fernando Sabater, opté por votar al partido de este último: la UPyD.  Aunque no me gustan los partidos personalistas (y me parece que éste aún lo es para Rosa Díez), el nº 1 de su candidatura al Parlamento Europeo es el profesor Francisco Sosa Wagner, a quien conocí una vez (sin saber entonces quien era) en una reunión para defender una nueva Ley de Partidos Políticos.

He leído algunos escritos de Sosa y, lo que dice, me suena bien. Le votaré esta vez. Pero es un voto prestado, condicionado a ver qué hace con mi voto cuando esté en el Parlamento Europeo y qué hace su partido en el Congreso de los Diputados. Si me gusta lo que hacen, repetiré y  si no, me buscaré otro partido al que votar. Y seguiré mirando de reojo al PSOE, por si cambian a mejor. No voy a tropezar más veces en la misma piedra. Ya no. Como dice un proverbio árabe:

“La primera vez que me engañes será culpa tuya; la segunda vez que me engañes será culpa mía”.

Creo que si viviera mi padre (del PSOE de antes de la guerra) estaría de acuerdo conmigo. He votado demasiadas veces con el corazón. Ya es hora de ponerle al voto unas gotas de cerebro.

Copio y pego, a continuación, lo publicado por La Voz de Almería y la cadena SER, a raiz de la polémica en Facebook.

Martínez Soler da un ‘portazo’ al PSOE y Fernando Martínez responde
Polémica en las vísperas del fin de campaña
Simón Ruiz   [ 23/05/2014 – 12:01 ]
José Antonio Martínez Soler  [ Archivo La Voz ]
El periodista y presidente de la Junta Rectora del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, José Antonio Martínez Soler, se ha convertido en protagonista de una polémica política a escasas horas del cierre de la campaña electoral de las europeas.El origen de la polémica se sitúa en la noche del miércoles cuando Martínez Soler, desde su perfil de Facebook, declara abiertamente que el domingo no votará al PSOE. Votará a UPyD, cuya candidatura la vuelve a encabezar Francisco Sosa Wagner.“Aunque casi siempre he votado al PSOE (el partido de mis padres y cuyas ideas comparto, no sus prácticas) esta vez no voy a votarle. Acabo de comunicarle por Facebook a Francisco Sosa, un caballero de UPyD que me parece que está limpio, que ya tiene mi voto. Muchas gracias, Francisco. Y ánimo. He votado casi siempre al PSOE pero esta vez iré contra el bipartidismo. Los dos grandes están bastante podridos. Haz algo. Ya tienes mi voto. Un abrazo. Jose”, se indicaba textualmente en la entrada de Martínez.En un posterior mensaje, el presidente de la Junta Rectora de Cabo de Gata y que tiene decidido no seguir en el cargo, decía lo siguiente: “Donde no hay riesgo no hay beneficio. No se si me equivocaré o no votando ahora a Francisco Sosa, un caballero de UPyD, a quien solo conozco de vista en un par de reuniones (para cambair la Ley de Partidos). Le he seguido ultimamente y lo que dice me suena bien. Tendré que comprobar si como eurodiputado hace lo que dice. Lo que desgraciadamente ya tengo comprobado es que el PSOE dice una cosa y hace otra. Y me ha decepcionado. Ya no volveré a votar tapandome las narices”.A José Antonio Martínez le respondieron varios seguidores, entre ellos el exalcalde y actual secretario municipal del PSOE en Almería capital, Fernando Martínez López.“Amigo José Antonio, somos muchos, la mayoría, los que en el PSOE estamos limpios, no estamos podridos, y hemos desempeñado cargos institucionales”, resaltó Martínez López.“Vamos a votar PSOE porque creemos que solo una fuerza politica como ésta, con su defectos pero con muchas virtudes tiene posibilidades reales de seguir transformando este pais (…). Tu opción de voto, que por descontado respeto, no se si se guía por esos principios y valores”, añadía.
Martínez Soler: “El PSOE se parece al PP, sólo va a trincar, han estado callados como putas y mirando hacia otro lado”
Continúa el revuelo tras plasmar en faceboock su opinión sobre su partido (PSOE) y la búsqueda para castigarlo
Javier Romero   [ 23/05/2014 – 11:00 ]
El periodista y por pocos meses, presidente de la Junta Rectora del Parque Natural, José Antonio Martínez Soler, ha atendido a la cadena SER tras convertirse en protagonista de una polémica política. El origen de la polémica se sitúa en la noche del miércoles cuando Martínez Soler, desde su perfil de Facebook, declara abiertamente que el domingo no votará al PSOE. Votará a UPyD, cuya candidatura la vuelve a encabezar Francisco Sosa Wagner.
“Aunque casi siempre he votado al PSOE (el partido de mis padres y cuyas ideas comparto, no sus prácticas) esta vez no voy a votarle. Acabo de comunicarle por Facebook a Francisco Sosa, un caballero de UPyD que me parece que está limpio, que ya tiene mi voto.Esta mañana en la cadena SER, insistía en su cabreo con el PSOEEscuche la entrevista en la Cadena SER.


José A. Martínez Soler

Aunque casi siempre he votado al PSOE (el partido de mis padres y cuyas ideas comparto, no sus prácticas) esta vez no voy a votarle. Acabo de comunicarle por Facebook a Francisco Sosa, un caballero de UPyD que me parece que está limpio, que ya tiene mi voto.

“Muchas gracias, Francisco. Y ánimo. He votado casi siempre al PSOE pero esta vez iré contra el bipartidismo. Los dos grandes están bastante podridos. Haz algo. Ya tienes mi voto. Un abrazo. Jose”.

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El Cabo de Gata (y Almería) en los años 70

Otro ataque de nostalgia. Acabo de recibir este video magnífico de un colega y no puedo evitar copiarlo en este blog. Ahí va.

http://vimeo.com/47772682

Es un buen trabajo de 

No es bueno mirar siempre por el retrovisor, pero a veces vale la pena.

¡Que os aproveche!

 

 

Paseando por “La Almería Vieja”

Por Enrique Vázquez

Esta mañana, temprano, he salido a dar un paseo por “La Almería Vieja”. Para mí la parte de la ciudad que se extiende desde la Rambla hacia la Pescadería. Hoy creo que administrativamente se le denomina Distrito de Poniente.
La temperatura era ideal, la tranquilidad de las calles un placer, su limpieza razonablemente buena, especialmente hasta la altura de las plazas de la Catedral y Administración Vieja. Conforme avanzabas en dirección Málaga se deterioraba algo pero no en exceso.
El Parque de Nicolás Salmerón, desde un extremo al otro, estaba muy agradable. Algunas cosas en él, sin duda, son mejorables. Se respiraba esa mezcla de olor a plantas y mar que hace que recuerdes a Almería cuando no estás en ella.
Todo resultaba positivo y reconfortante. Percibías una Almería con un sabor especial, andar por sus calles te animaba y motivaba, sólo había algo que te desmoralizaba. Los inmuebles, bastantes y de todo tipo, que al pasear ves cerrados, deteriorados, como olvidados.
Esa situación creo que no es aceptable. El derecho de propiedad, ética y constitucionalmente, no es ilimitado. A mi entender, ese derecho obliga o, al menos, debería obligar a la conservación y mantenimiento de dichos edificios.
Se podrán utilizar más o menos esos inmuebles pero sí parece necesario el que se conserven, se pinten y se adopten las mínimas y elementales medidas de seguridad. No es razonable que una calle o una plaza ofrezcan un aspecto poco agradable, a veces desagradable, porque haya allí un edificio abandonado a su suerte.
Mucha gente joven se ha tenido que ir a vivir a extremos de la ciudad, incluso a pueblos vecinos, esto desertiza y deteriora el centro histórico de la ciudad. Mientras tanto cantidades importantes de suelo permanecen inutilizadas, esto no es razonable desde ningún aspecto que se mire. La alternativa es rehabilitar y, en su caso, promover construcciones nuevas, acordes con la zona y su entorno.
Y no se trata de ser negativos y pesimistas en todo y con todos, en este mismo paseo, y en otros, he podido observar actuaciones, para mí, muy correctas y positivas.
No es nada lógico lo que está ocurriendo con el edificio del Ayuntamiento. Años y años, once creo, sin que se termine su rehabilitación.
El edificio de un Ayuntamiento en esas condiciones, y tantos años, es una muestra de lo que ocurre en una ciudad. Y creo que es indiferente que se echen las culpas a las autoridades locales, autonómicas o de cualquier otro ámbito. Es responsabilidad pienso que de todos, hasta de los ciudadanos que, en alguna forma, lo soportamos y toleramos.
Es inaceptable lo del Hospital Provincial y me remito a lo dicho en el párrafo anterior.
E igualmente me vale dicho párrafo para todos los edificios en la misma situación, sean éstos de titularidad pública o privada. Incluso admitiendo lo difícil que resulta plantear exigencias a los propietarios privados cuando ellos ven lo que ocurre con los edificios de propiedad pública.
Y los inmuebles mencionados no son unos edificios cualesquiera, son el Ayuntamiento y el Hospital Provincial.
Ha habido y hay planes dirigidos a la rehabilitación de inmuebles, éstos han permitido actuaciones positivas e interesantes. Obviamente, es obligado felicitar a sus promotores, sean éstos públicos o privados, pero han sido, creo, insuficientes.
Son conocidas la situación económica, las limitaciones presupuestarias de las administraciones y los problemas de los ciudadanos para ir viviendo, para ir tirando de la vida.
No obstante lo anterior, con los plazos adecuados, con la prudencia exigida y con el sentido común necesario, se debería elaborar un plan de actuación que contemple todos los aspectos (no me gusta la expresión integral por lo mucho que se ha utilizado, parece que se ha convertido en una palabra comodín pero sí “un plan integral”) y que permita rehabilitar y, en su caso, reformar “La Almería Vieja”.
Sería muy interesante que ese plan se redactase con el acuerdo de todos los agentes sociales y fundamentalmente de los grupos políticos, sobre todo por la continuidad de las actuaciones. En cualquier caso, éstos, los grupos políticos, tienen las próximas elecciones municipales para presentar sus proyectos.
Algún día la gente de Almería y sus visitantes podrían decir me voy a pasear, a comer, a cenar, o a comprar a “La Almería Vieja”. Una “Almería Vieja”, atractiva y bien conservada, vigilada por la Alcazaba.

Enrique Vázquez Moreno

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