La Feria son los amigos, no los cacharros

Minientrada

 

Hoy salgo en La Voz. ¡Casi na! Es lo que tiene ser de la profesión y que los colegas tengan mi telefono a mano para rellenar espacios libres con urgencia. Saben, además, que, tratándose de cosas de Almería (con ataque de nostalgia, incluido) no puedo negarme a responder. Ahí va, pues, para la familia y los amigos que siguen este blog, la entrevista que ha publicado hoy La Voz de Almería para el arranque de la Feria.La foto de archivo (con Ana Westley y nuestros hijos menores Andy y David y con dos hijos de mis compadres, Curro y Nono Quevedo) es de 1992 cuando aún tenía algo de pelo. Francisco (Curro) Quevedo es hoy profesor de Historia y Antonio (Nono) Quevedo, profesor de Conservatorio, es un gran violonchelista. Recuerdo que, cuando publicaron esta foto en el 92, nos adjudicaron los cuatro niños como hijos. ¡Qué más quisiera!

José Antonio Martínez Soler: “Regreso cada feria para ver a amigos que vienen a lo mismo”

El periodista comparte con LA VOZ sus recuerdos de Feria

La Feria son los amigos, no los cacharros

Por Javier Adolfo Iglesias (25 de agosto de 2014)

José Antonio Martínez Soler es un maestro en periodismo, en “almeriensismo” y en feria. Pese a su larga y fructífera carrera profesional fuera de Almería nunca ha faltado a esta cita. Por eso inaugura esta sección de almerienses “de la diáspora” en feria que durante todos los días nos acompañará.

¿Cuál es su primera sensación de la feria que recuerde hoy?

Mis primeros recuerdos se remontan a los días previos. Los niños de barrio teníamos que ahorrar para que la hucha (entonces le decíamos alcancía) nos diera para subir a los cacharros. Romper la hucha y contar las perras y perrillas era emocionante y… decepcionante. No nos daba para mucho.

Recuerdo los gigantes y cabezudos que pasaban por la calle Restoy y el Paseo Versalles, cerca de mi casa. Y la regadera municipal que nos refrescaba las calles de tierra y barro. Nos vestíamos de limpio y bajábamos en tropel al Real de la Feria, junto al Puerto. Una foto vieja me ha grabado la imagen de conducir una moto, como la Guzzi roja de mi padre, con mi primer trajecillo de pantalón corto.

¿Cambia su actitud hacia ella con el paso del tiempo?
Con el paso del tiempo, los objetivos y las expectativas de la Feria van cambiando. Primero fueron los cacharos infantiles, con su chute de adrenalina y miedo; luego, la pandilla mixta, que abandonábamos para ir con nuestra chica a los bancos más oscuros del Parque, con la música ferial de fondo.  Las primeras casetas de cante y baile flamenco (como El Ventorrillo), el exceso de alcohol y el chocolate con churros, casi al amanecer, eran para los años de bachiller.

Al emigrar, en busca de estudios, amores o fortuna, la Feria se alzaba en nuestros recuerdos como algo mítico, imprescindible. Era, entonces, la Feria del reencuentro con los amigos y amigas. Abrazos, copas y tertulias interminables. Inolvidable. Hasta que llegan los hijos y quieren repetir tu aventura con los cacharros (¡qué ruina!). He pasado muchas ferias (agotadoras y emocionantes) con mis tres hijos a cuestas. Y, para ellos, felizmente, la historia se repite.

Ahora regreso a la capital, en cada Feria, solo para ver a los amigos que vienen a lo mismo. Y -¿por qué no decirlo?-  para sufrir también las ausencias. Son ataques de nostalgia. Pero el ruido excesivo empieza a molestarme y trasnocho menos que antes. ¡Vamos que me duermo en plena Feria!. Prefiero madrugar, pasear y tomar aperitivos en la Feria del Mediodía, gran invento para los jubilados.

¿Ha disparado alguna vez a los botellines?
He disparado a todo lo que se movía en las casetas. Siempre con la sospecha de que aquellos feriantes te hacían trampa. Se decía que las escopetas tenían la mirilla desviada para que no acertaras con la diana.

 ¿Participó  en alguna prueba o competición deportiva?
Aunque fui un pésimo deportista (ahora he mejorado con el tenis y la pesca), participé varios años en los campeonatos de atletismo de Feria que se hacían en el Estadio de la Falange. No recuerdo haber ganado medallas, solo diplomas de papel. Nadie me quería en baloncesto. Y en fútbol, solo como defensa, porque era alto y fuerte para mi edad.

Si tuviera que subir en algún cacharrico a alguien, ¿a quién sería, en cuál y por qué?
A mi me gustaba el látigo. Daba miedo y se te agarrotaba el estómago. Hasta que un día, con unos amigos (y amigas) me meé de la risa. No se si fue por las vueltas o por el exceso de risa o de cerveza… ¡Qué vergüenza!. Entonces le tomé manía al látigo.  Ahora solo subiría con mi chica en los autos de choque, pero en coches distintos para poder chocar con ella con gusto. Claro que ella conduce mucho mejor que yo. Y no solo el coche.

¿Qué le sugiere  el incesante baile de Los dos maños?
Si se refiere a lo que estoy pensando, ese vino dulce fue el primero que probé en mi vida. Lo tragué con disimulo, como un hombre, ayudado por la galleta que acompañaba siempre a la copita.  Ese vinito dulce era un rito de iniciación a la adolescencia, esa terrible enfermedad que solo se cuera con el tiempo.

¿Tienen sentido la ferias  cuando hay fiestas constantes los fines de semana?
Claro que sí. Las fiestas de fin de semana son para los almerienses que viven aquí todo el año. La Feria de agosto es la fiesta del reencuentro de los residentes con los que emigraron y con los forasteros enamorados de Almería (y del Cabo de Gata) que nos visitan cada año por estas fechas. Es un enorme mercadillo de afectos con fecha fija. Hay que conservar la Feria pero sin estridencias.

fin

Este es el enlace a la página completa de La Voz de Almería con fotos de los tiempos de Maria Castaña:

entrevista jams- ALM-41-250814

 

Asesinato inolvidable de Javier Verdejo

Javier VerdejoUnos guardias civiles le asesinaron, hace 38 años, en el Zapillo. Javier Verdejo, estudiante de 19 años, estaba pintando un grito en la pared: PAN, TRABAJO Y LIBER… No pudo acabar su pintada. Cayó abatido a tiros. Favier Verdejo foto

Nombrado por Fraga, el entonces gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, Roberto García Calvo, tapó el asunto y fue ascendido hasta formar parte del Tribunal Constitucional.

Estaba en Cabo de Gata cuando le dieron la noticia del asesinato de Javier. Oficialmente quedó archivado como “accidente”. Y el gobernador se tomó otra copa.

Estábamos, desde luego, mucho peor que ahora. Pero no debe olvidarse jamás este asesinato impune si no queremos que se repita. El poeta-profesor Angel Berenguer le dedicó este poema:

18-08-2004

Como es morirse solo

hermano

Solo y acorralado

como es morirse hermano

y la boca en la arena solo

sólo

mascando las escamas de los

peces

los ojos sorprendidos

asustados y solos

te mataron

estrella de mar

acorralado

hermano

tu sangre sola

tu sangre acorralada

tu sangre múltiple

tu sangre levantada

violeta gualda y roja

tu sangre derramada

entre tus manos una T desvestida

un PAN asesinado

y una Y para quedar sorprendida

en la tralla del odio

como es morirse hermano

solo y acorralado

como es estar a punto de vivir

y quedarse asustado y

sorprendido

asesinado

a pedazos de odio

a hocicazos de cerdo

a mierda de gallina

cómo es morirse solo

con la sangre en la boca

desbocada

dando gritos

cuajada de claveles

hermano

cómo es morirse solo

…..y continúa

(Un Poema de Angel Berenguer)

Lamento no estar en mi tierra para asistir esta tarde, a las 20:00 h., al homenaje en recuerdo del asesinato impune de Javier Verdejo.

P:S: He visto en Facebook comentarios a esta nota del blog que pueden inducir a error y perfiero dejar aquí la correción. Jose A. García dice no recordar si me secuestraron los del FRAP o los del GRAPO. Esta ha sido mi respuesta en Facebook que copio y pego:

“Hola José A. García: Gracias por tus piropos. Dicen que “el halago debilita”, pero a mi me dan alas…Fuera de bromas, han pasado 38 años (tantos como los del asesinato de Javier Verdejo) y es normal que no recuerdes si me secuestraron los del FRAP o los del GRAPO. En su día, TVE dijo que habían sido los de ETA. Al cumplirse los 30 años de mi secuestro, lo conté por primera vez por escrito y luego lo pegué en mi blog personal: aquí está la historia de aquel secuestro, realizado por el mismo cuerpo que mató a Javier Verdejo. Pero, en mi caso, no eran números incultos sino oficiales y miembros de la inteligencia de la Guardia Civil.

http://martinezsoler.com/…/hoy-hace-38-anos-pense-que…/

martinezsoler.com

Hoy, hace 38 años, pensé que me moría…02/03/2014UncategorizedAdolfo Suárez, Alic…Ver más

El Cabo de Gata (y Almería) en los años 70

Otro ataque de nostalgia. Acabo de recibir este video magnífico de un colega y no puedo evitar copiarlo en este blog. Ahí va.

http://vimeo.com/47772682

Es un buen trabajo de 

No es bueno mirar siempre por el retrovisor, pero a veces vale la pena.

¡Que os aproveche!